Leo en periodista digital la historia de un emigrante ilegal que después de casi dos días caminando para cruzar el desierto se encontró con un niño que vagaba solo en compañía de un perro. Al parecer el niño y su madre habían salido de acampada y sufrieron un accidente de trafico. Al ver que ya no se podía hacer nada por la madre, el hombre se quedó con el niño y encendió un fuego, a la espera de que llegasen a rescatarlos. Siete horas mas tarde llegaron ambulancias y la policía y el emigrante fue entregado a las autoridades y deportado nuevamente a México. La historia no se si me acaba de parecer alegre, porque un emigrante salvó la vida de un niño a pesar de que sabia que eso le costaría el viaje de regreso a pesar de todo el esfuerzo, o si me parece mas triste que Estados Unidos aún no sean capaces de darse cuenta de que no todos los que saltan la frontera son delincuentes que van a robar, y por esta causa nunca haga excepciones.

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